Agencia Fides.- El P. Samuel Okwuidegbe, un jesuita de 50 años de edad que había sido secuestrado hace unos días por unos desconocidos en la carretera que une Benin City a Onitsha, ha sido liberado el pasado 22 de abril.

El religioso nigeriano se dirigía en el momento del rapto a una ciudad, a 150 kilómetros del centro de espiritualidad que dirige, para predicar un retiro. Su coche fue encontrado abandonado por la Policía. De momento, no se conocen los detalles de la liberación del P. Okwuidegbe.

Los secuestros son bastante comunes en Nigeria, donde la mayoría de los rehenes suelen ser liberados ilesos, sobre todo mediante el pago de un rescate pactado. La corrupción y la violencia también son otros de los grandes flagelos de esta nación africana, donde las desigualdades sociales son enormes y la seguridad muy frágil.

En los últimos años, varios sacerdotes y religiosos han sido secuestrados con la intención de pedir importantes sumas de dinero, sobre todo en el sur del país. La Conferencia Episcopal de Nigeria ha prohibido el pago de cualquier tipo de rescate en caso de secuestro de sacerdotes católicos.

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