Agencia Almanar El embajador de Rusia en el Líbano ha manifestado verbalmente al apoyo ruso a Hezbolá, el movimiento de resistencia libanés, afirmando que “tiene un gran peso político y militar” en el escenario libanés, y sobre todo, que “lucha eficazmente contra el terrorismo en Siria.”

Al Nashra citó al embajador, Alexander Zaspekin, que calificó a Hezbolá de “factor de estabilidad en el Líbano”, y “un movimiento que comenzó como un grupo de resistencia y finalmente ha encontrado su lugar en el Gobierno y el Parlamento del Líbano.”

Las palabras del diplomático han interesado en gran medida a los analistas que vieron en ellas la señal de una futura asociación entre Rusia y Hezbolá. De hecho, los rusos parecen cada vez más interesados en el Líbano y lo que ocurre allí y una alianza con Hezbolá podría facilitar la presencia de Rusia en el país de los cedros. Según Al Akhbar, que dedica un artículo sobre este tema, “Rusia está lista para prestar más atención a diversas cuestiones, como el gas y el petróleo del Líbano, las cuestiones relacionadas con la ley electoral libanesa, la lucha contra el terrorismo, el principio del respeto al equilibrio entre fuerzas políticas, las cuestiones militares y, sobre todo, la seguridad y la estabilidad en el Líbano”.

El periódico añadió: “En los últimos años, Rusia no ha perdido ninguna oportunidad para desplegar su poder militar y el crecimiento de la OTAN ha creado tensiones en una vasta región que se extiende desde el Polo Norte hasta el Mediterráneo. Rusia, en este contexto, hace todo lo posible para recuperar su fuerza militar y su capacidad para competir como potencia mundial”. En el artículo se analiza la participación militar de Rusia en Siria, que la llevó “a tener una gran presencia militar en una zona que va desde el Mar Negro hasta el Mar Caspio pasando por el Mediterráneo.” Este es un factor que ha transformado a Rusia “en uno de los protagonistas de las grandes crisis como la de Siria”.

“Desde esta perspectiva, Rusia no parece considerar al Líbano como un país aparte, especialmente dado que se encuentra en el corazón de las tensiones con EEUU y Europa en una extensión geográfica que va desde el Sinaí hasta Iskenderun en Turquía. No olvidemos que Rusia ha logrado alcanzar un acuerdo con el presidente turco Erdogan. lo mismo que con el rey Abdullah II, que parece llevarse bien ahora con Putin. En cuanto a Egipto, el nivel de la coordinación es tal que los dos países realizan maniobras conjuntas en el Mediterráneo e incluso hablan de la reapertura de una base militar rusa en el Sinaí. En este contexto, el Líbano no puede evolucionar fuera de este ámbito geopolítico. Para Rusia, el Líbano entra en una relación de complementariedad con respecto a Siria en términos de peso geoestratégico y la oportunidad está ahora disponible para que Rusia pueda desplegar su presencia en el Líbano, pero no a través de una guerra”.

El diario escribió: “Fuentes bien informadas informan del intercambio de mensajes entre el presidente libanés, Michel Aoun, y Putin, mensajes que son consistentes con un fuerte desarrollo de las relaciones entre ambas partes. Son mensajes que abordan el nivel de la cooperación bilateral en vísperas de la próxima visita del presidente Aoun a Moscú.

Ciertamente, las relaciones de Moscú con Hezbolá y el presidente del Parlamento libanés, Nabi Berri, son privilegiadas debido a los vínculos que les unen en el dossier de Siria, pero Rusia busca mantener también vínculos con otros partidos políticos en el Líbano. Los partidos pro-occidentales libaneses también interesan a Moscú, que cree en la necesidad de conservar un equilibrio entre las fuerzas políticas del Líbano. El Ejército y las instituciones militares libanesas también se hallan en el centro de interés de Moscú, que busca establecer relaciones sólidas con ellos. Moscú incluso ha dejado ver que le gustaría ver a un amigo de Rusia dirigir a las Fuerzas Armadas del Líbano.

Desde la perspectiva de Rusia, el nuevo comandante del Ejército libanés debería estar listo para cumplir con los proyectos conjuntos ruso-libaneses en la lucha contra el terrorismo, especialmente dado que fuerzas militares rusas están presentes en las fronteras terrestres y marítimas de Siria con el Líbano.

Rusia no ha ocultado su deseo de participar en la elaboración de la nueva ley electoral libanesa y de mediar para que ningún partido libanés quede excluido de los centros de poder. Algunas fuentes han desvelado esfuerzos en curso por parte de la Embajada de Rusia para contribuir a la elaboración de una ley electoral que sirva a un país de una diversidad tan grande como el Líbano.

Una cosa es segura: Siria ha abierto las puertas de Oriente Medio a Rusia y “el oso polar” no dejará escapar la oportunidad. Tanto en el Líbano como en Siria Putin está a punto de inclinar la balanza en favor de Rusia a expensas de EEUU y sus aliados.

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