Agencia Almanar. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Siria envió una carta al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (UNSC) el viernes, pidiendo a la comunidad internacional que presione a Turquía para que abandone Siria y acabe con su agresión contra el país.

En una carta al secretario general de la ONU y al presidente del Consejo de Seguridad, el Ministerio de Exteriores sirio denunció la “agresión peligrosa y perpetua” de Turquía contra Siria.

“Los ataques turcos se llevan a cabo como parte de una flagrante hostilidad” del régimen de Ankara contra Damasco, que data de hace 5 años. Esta animosidad viene encarnada en el apoyo militar, logístico y financiero a los grupos terroristas activos en Siria”, señala la carta.

Citado por la agencia de noticias siria SANA, el ministerio sirio pidió la intervención del Consejo de Seguridad y de la ONU para poner fin a las agresiones de Turquía contra su territorio.

Esta declaración de la cancillería siria llegó sólo 24 horas después de que la Fuerza Aérea turca masacrara a dos docenas de personas dentro de la ciudad de Al Bab, en el este de la provincia de Alepo. Al menos 24 civiles, incluyendo 8 niños, murieron en los bombardeos turcos en la ciudad el jueves.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), vinculado a la oposición en Siria, al menos 419 civiles, entre ellos 51 mujeres y 88 niños, han muerto en ataques aéreos y bombardeos de artillería turca en Al Bab desde el inicio de la ofensiva de Turquía y sus aliados militantes del Ejército Sirio Libre contra la ciudad.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, envió a sus fuerzas armadas a Siria en agosto para ayudar a sus aliados rebeldes a tomar la ciudad fronteriza de Yarabulus.

Después de la captura de Yarabulus, sus fuerzas armadas y sus aliados comenzaron una larga operación para apoderarse de la ciudad estratégica de Al Bab, de la que todavía tienen que tomar el control, a pesar de un superior número y poder de fuego.

Además de luchar contra el Daesh, las Fuerzas Armadas turcas han atacado repetidamente a las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) dirigidas por los kurdos, lo que ha llevado a muchas personas a creer que Erdogan no está interesado en luchar contra el Daesh sino que su campaña militar en Siria tiene como objetivo a aquellos.

Recientemente, Erdogan dijo a periodistas en Ankara que sus fuerzas continuarían su campaña hasta que tomen el control de Raqqa, algo que los kurdos rechazan.

Varias instancias internacionales y países árabes, como Egipto e Iraq, han denunciado el agresivo expansionismo neo-otomano de los dirigentes turcos.

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