Agencia RASD 

España asume desde ayer jueves 1 de Diciembre la presidencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, cargo que ostentará hasta el final de este año, por segunda vez.

Este es un momento clave para presionar al Gobierno de España como Presidente del Consejo de Seguridad para que asuma su responsabilidad histórica y política con el conflicto Saharaui, y finalice una descolonización que no sólo no realizó cuando se vio obligada a ella, si no que empeoró con los ilegales acuerdos tripartitos de Madrid, que abrieron el camino a la ocupación Marroquí que dura hasta nuestros días.

España sigue siendo la administradora de iure del Sahara Occidental, tal y como reconoce nuestra propia Asamblea Nacional al declarar ilegales los Acuerdos Tripartitos firmados el 14 de Noviembre de 1975, en el que se cedía la administración del Sahara a Marruecos y a Mauritania. Desde hace 41 años está en su mano la resolución de un conflicto que ha llevado a cientos de miles de Saharauis al exilio como refugiados, y a otros tantos al sufrimiento de un apartheid continuo por parte de las fuerzas de ocupación Marroquí.

La propia Organización de las Naciones Unidas considera a España la potencia administradora del Sahara Occidental en su lista de Territorios no Autónomos, por lo que la ostentación de un cargo como es la Presidencia del Consejo de Seguridad en una organización que reconoce esta situación, y que defiende la autodeterminación del Sahara manteniendo la Misión para el Referéndum en el Sahara Occidental (MINURSO) representa un momento clave para la independencia del Sahara, la última colonia en África.

 

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