Agencias.  Jobbik anunció hoy que apoyará con condiciones la enmienda constitucional frente a la inmigración adoptada por el Gobierno del primer ministro, Viktor Orbán.

El líder del Jobbik, Gábor Vona, dijo que su partido ofrecerá sus votos para alcanzar la mayoría de dos tercios solo si el Ejecutivo elimina los llamados “bonos de residencia”.

Con estos papeles, cualquier extranjero puede conseguir la residencia en el país centroeuropeo con una inversión de al menos 250.000 euros en bonos especiales del Estado húngaro.

“No queremos que instalen en Hungría inmigrantes pobres, pero tampoco ricos”, aseguró Vona tras un encuentro con Orbán, según recoge el portal “index”.

Desde que el programa de los “bonos de residencia” se creara en 2012 unos 4.000 extranjeros han adquirido un permiso para vivir en Hungría.

Por el momento, Jobbik es el único partido parlamentario que no ha rechazado rotundamente la enmienda constitucional, que explícitamente prohíbe la instalación en Hungría de población extranjera que no sea de algún país del Espacio Económico Europeo (Unión Europea, Islandia, Liechtenstein y Noruega).

Además, la propuesta habla del “derecho inalienable” de Hungría sobre la unidad territorial, su población y sus estructuras estatales.

Aun así, el proyecto asegura que los extranjeros no pueden ser echados del país sin decisiones legales y añade que “se prohíbe la expulsión en grupo”.

Tras el referéndum del 2 de octubre sobre la reubicación de refugiados según cuotas adoptadas por la Unión Europea, Orbán ya adelantó la presentación de una enmienda constitucional.

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