Embajada de Rusia en España. Nuestra réplica al reciente artículo de Lluís Bassets (ver artículo: Putin en campaña)

No en vano se dice: una verdad a medias es peor que una mentira. Aquí va un ejemplo: el autor del artículo “Putin en campaña” Lluís Bassets escribe que Rusia vetó el proyecto francés de la resolución sobre Siria que, dice, ni siquiera ha vetado China. Es así. No obstante… estimado Autor, se ha olvidado Vd. de que, primero, el proyecto francés de facto daba cobijo a los terroristas atrincherados en Alepo, y, segundo, que Rusia ofreció un proyecto alternativo, más equilibrado, y que sí fue apoyado entre otros por China, aunque, lamentablemente, vetado por países occidentales. Resulta un panorama muy distinto al suyo, ¿verdad?

Luego empezó el espejismo. Primero, se descubrió que, para el autor, fue Moscú quien había roto las negociaciones de paz sobre Siria (disculpe, ¿pero quién ha bombardeado en plena tregua las posiciones de las fuerzas gubernamentales sirias? ¿O quién declaró el pasado 3 de octubre el cierre de canales bilaterales con Rusia sobre Siria? EEUU). Más tarde el autor, recargando las tintas con su relato de hechos unilaterales, llega casi hasta afirmar que Rusia tiene sus bases militares en pleno corazón de la OTAN (pero absurdamente se olvida que Rusia emplaza sus armas en su propio territorio, mientas que EEUU lo hace en el territorio ajeno europeo cada vez más cerca de las fronteras rusas). Un agresor hecho y derecho.

Para el final del artículo ya esperábamos que se descubriera que Rusia, para colmo, manipulaba secretamente la famosa mosca que sobrevolaba los debates televisivos en EEUU y hacía ‘escalas’ en aspirantes presuntamente indeseables en momentos incómodos para ellos. Pero no, no ha llegado hasta ahí, y eso resulta esperanzador…

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