Por Pepe de las Heras (Autor del libro “Jose Antonio, el hombre que todos convirtieron en mito”). En la tarde del pasado sábado 24 de septiembre presenté mi libro, una novela histórica titulada ‘José Antonio, el hombre que todos convirtieron en mito’ en Cádiz, invitado al acto organizado por la Asociación de Historia Hispania Cronos en el hotel “Las Cortes.

Cuál fue mi sorpresa mayúscula cuando poco antes de comenzar un grupo de energúmenos intentó reventar el acto cultural provocando, insultando, amenazando de muerte y agrediendo a todos los presentes. Volaron contra nosotros botellas, vasos, mesas y sillas de la cafetería. Los numerosos transeúntes y familias que disfrutaban tranquilamente por la calle o sentados en las mesas de las terrazas colindantes corrieron a refugiarse. Los comercios cerraron rápidamente las puertas. Los violentos salvajes radicales incluso, como se ve en las imágenes de vídeo grabadas y difundidas por los medios, destrozaron mobiliario urbano y arrancaron una señal de tráfico para utilizarla como arma, pero la llegada de las fuerzas de orden público, evitó males mayores, y se dieron a la fuga.

Poco después, llegó a mi conocimiento que estos vándalos habían quedado por medio de las redes sociales para reventar la presentación del libro. ¡Qué peligroso, un libro! ¿Tienen miedo a leer? He realizado ya presentaciones en, Madrid, Valencia, Murcia, Alicante, Almería… y jamás hubo el menor incidente. ¿Por qué en la tacita de plata sí?

El asunto es cristalino, en Cádiz los aprendices de censores, esos hijos de Lenin y Stalin, esos hijos de la sinrazón comunista, esos hijos de la ignorancia histórica y del burdo paletismo se han apoltronado en las instituciones y desde su privilegiada posición instigan, se rasgan las vestiduras y ¡quieren prohibir un libro, que para más delito no han leído y desconocen! A estos paletos de tres al cuarto más les valdría leer libros, que intentar quemarlos, prohibirlos, censurarlos y reventar sus actos de presentación. Estos zafios, que no leen ni las etiquetas del yogurt cuando llevan premio, deberían iniciarse en la lectura y conocer la figura, la vida y la obra de José Antonio (Primo de Rivera), un hombre extraordinario al que asesinó la sinrazón y la locura de chusma que pensaba como ellos piensan ahora, un hombre que asombrosamente habría luchado para que esos mismos ignorantes que le atacaban y que le asesinaron, gozaran de una justicia social revolucionaria que beneficiara a todos por igual, un hombre que con su pensamiento superó al capitalismo y al marxismo, con una tercera vía regeneradora de la vida nacional. ¡Ay, si estos aprendieran a leer y les cayera en las manos un libro de José Antonio!

A estos aprendices de censores stalinistas, les aconsejo encarecidamente que lean sobre el tema, y que lean mi libro, y descubrirán la verdadera historia de José Antonio, un caballero que lo dio todo, hasta su vida, por luchar por la reconciliación de todos los españoles. Si me facilitan una dirección de entrega personal, le haré llegar un ejemplar al famosete alcalde de Cádiz para que se instruya correctamente, seguro que la narración le sorprende hasta límites insospechados. Desconozco qué mierdas y patrañas les han contado, pero ellos con su actitud censora y represora (que recuerda otros tiempos que tanto condenan) demuestran desconocer a José Antonio de la A a la Z. Y como los patanes no paran de difamar su grandiosa figura, mi afán es que toda España conozca la verdadera historia de un hombre que ha sido manipulado y tergiversado durante ochenta años, tanto a derecha como a izquierda, porque verdaderamente era un intelectual íntegro que superó con mucho esos atrasados conceptos partidistas, creando una filosofía nueva para la libertad, la dignidad del hombre y la plena justicia social, muchísimo más avanzada que la de Marx (y no me refiero a Groucho), ese que tanto adoran los ignaros revienta eventos.

“Señor” Rodríguez, secretario de Podemos en Andalucía, me siento ofendido personalmente por su declaración con extra tufo dictatorial contra mi libro, y le aseguro que en el acto de presentación no se habló de fascismo, ni de nazismo, ni de socialismo, ni de comunismo, únicamente hablamos de Historia, y algunos conocieron un poco más la figura de un hombre que luchó contra los que quieren prohibir, contra los sectarios, y que creía firmemente en la tolerancia y la profunda libertad del hombre sobre unas bases de revolución social de justa distribución de la riqueza, eso que usted y los suyos mucho vociferan, de “quitar a los ricos para dárselo a los pobres”, un caballero honesto que lo arriesgo todo por los demás. Señor Rodríguez, si no le gusta leer, dedíquese a sus nefastos politiqueos de salón y no a prohibir libros y actos culturales a los que muchos acuden en plena libertad. Señor Rodríguez, deje los libros para los que leemos y disfrutamos con ellos. Por mucho que quiera usted arrojar la Historia de España a la hoguera, nunca lo conseguirá, porque siempre habrá, por lo menos, un puñado de españoles que estaremos presentes para no consentirlo jamás.

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