Opinión. Los resultados de AfD en el land de Meklemburgo-Pomeranía, situándole como segunda fuerza regional, por encima de la CDU de Angela Merkel, ha abierto las críticas contra la política migratoria llevada a cabo por la canciller. El SPD tuvo un 30,6 %, AfD el 20,8%, CDU el 19%, Linke 13,2%, Verdes 4,8%, NPD 3% y FDP 3%. Las fuerzas por debajo del 5 % quedan fuera del parlamento regional. 

Por lo que los liberales, verdes y nacionaldemócratas (acusados de neonazis) fueron excluidos en esta ocasión de su representación. Las fuerzas mayoritarias como el SPD y la CDU han ido contrayéndose de forma progresiva. Desde el 2002, el SPD ha ido perdiendo desde un 40%, y la CDU desde un 31,4 %. Como land de la antigua RDA (Alemania comunista), la fuerza del antiguo SED se manifiesta en el actual Linke (izquierda), pero también ha ido decreciendo desde un 22% a la posición actual, teniendo en el 2002 un 16,4%.

Con estas cifras, ¿Cuál es el perfil del votante de AfD?, en primer lugar es preferentemente masculino, al reunir al 25% de los hombres y al 16% de las mujeres. En cuanto a la edad, la mitad de su voto corresponde a gente entre los 35 y los 59 años, teniendo menos del 15% entre los jóvenes entre los 18 y los 24 años, y los mayores de 70 años. En cuanto a grupo laboral, el 33% son obreros, el 29% parados, el 27% autónomos, el 19 % jubilados y el 17 % empleados. Como sucede con otras fuerzas, como el FN galo, obreros, parados y autónomos, que son las principales víctimas de las reformas económicas, son los que están luchando por un cambio político que les proteja.

Como principal receptor político contra una política antisocial, que es transversal a la CDU, SPD, FDP o los propios Verdes, AfD se alimenta de un voto con un origen político muy variado. En las elecciones de Meklemburgo-Pomerania, 56.000 votos procedente de gente que nunca había votado anteriormente, de la abstención.

Otros 23.000 vienen de la CDU, como castigo a su política migratoria, que atrae un voto derechista, pero también social, contrario al nuevo trabajo en precario promocionado por Angela Merkel. De ese modo, el voto radical del NPD, se ha ido en 20.000 a unas siglas más amables como son AfD. Pero la defensa de mantener la ayuda social para los alemanes, antes que al millón de refugiados recién instalados en su país, ha supuesto la llegada de un voto de izquierda, abandonado por sus partidos. Del SPD proceden 16.000 votantes socialistas y de linke otros 18.000 antiguos comunistas. De los verdes han atraído unos escuetos 3.000 votos.

Algunos políticos dicen que el mayor peligro de Europa son los populismos, pero no será acaso, la traición a la justicia social llevada hasta ahora, por su sustitución por unas reformas económicas que aniquilan nuestra clase media y nuestro estado de Bienestar.


Por José Luis Orella

Doctor en Historia y Derecho

Profesor Universidad San Pablo CEU

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