lepenromaAgencias. En una reunión mantenida, ayer en la ciudad italiana de Milán, la líder del Frente Nacional francés, Marine Le Pen, Matteo Salvini de la Liga Norte y otros líderes patriotas europeos secundaron el frente anti inmigración y la línea euroescéptica con la que ganan terreno.

La presidenta del Frente Nacional (FN) , Marine Le Pen, dijo que el espacio de libre circulación Schengen “está acabándose”, lo que celebró porque, a su juicio, “va contra los intereses de los europeos”.

“Me alegro una vez más de la disgregación de la Unión Europea (UE) porque Schengen va contra los intereses de los europeos”, resaltó Le Pen durante un acto en Milán (norte de Italia) organizado por la Liga Norte y que reunió a varios partidos euroescépticos. Durante su intervención, muy aplaudida por los asistentes, Le Pen arremetió contra “la considerada crisis de refugiados”, que “ha desvelado la infamia que reside en el fondo de Schengen”. En su opinión, “la inmigración en masa es el último brazo armado del europeísmo”, destinado a “empobrecer a las naciones europeas y a asesinar para siempre su civilización”.

Por otra parte, Le Pen dijo: “La crisis económica ha contribuido a hacer comprender a nuestros ciudadanos que el regreso a las monedas nacionales mejoraría la situación de nuestros pueblos porque, sobre todo, sería el final de la austeridad. Tras su discurso la política francesa abrazó al líder de la Liga Norte italiana, Matteo Salvini, de quien dijo que representa ” el principal partido de oposición al Gobierno de Matteo Renzi”.

Salvini clausuró el acto con un duro discurso contra las instituciones europeas, gobernadas en su opinión por “esclavistas y delincuentes”. “Los esclavistas y los delincuentes están fuera de este lugar. Llevan traje y corbata y mandan en Bruselas, pero lo harán por poco tiempo”, advirtió el también eurodiputado Salvini.

Señaló que “la inmigración es un proyecto estudiado y financiado para sustituir a los pueblos europeos por quienes se dejan pagar tres euros por hora”. “Esto no es Europa, es un centro comercial”, denunció, al precisar que los inmigrantes aumentan la competencia laboral al ejercer de mano de obra barata.

El acto, celebrado en medio de fuertes medidas de seguridad, se desarrolló bajo el lema “Más libres y más fuertes: otra Europa es posible”. La presencia de Le Pen y de otros líderes patriotas europeos en Milán generó la protesta de colectivos vinculados a la extrema izquierda, quienes llegaron incluso a provocar altercados en las proximidades del centro de congresos donde tuvo lugar el acto.

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